Ser mamá y trabajar es aprender a amar con intensidad, vivir con prisa y angustia y aun así encontrar belleza en cada pequeño logro.

| Convertirse en madre cambia muchas cosas. Algunas las imaginas. Otras, simplemente te atraviesan cuando llegan. En el Día de la Madre, hablamos con Nancy, nuestra compañera de Recursos Humanos en Temporing que acaba de vivir ese proceso. Su experiencia no es perfecta, ni idealizada. Es real. Y precisamente por eso, refleja mejor que nada lo que significa hoy en día conciliar maternidad y trabajo. |
¿Qué es lo que más cambia en el día a día al ser madre?
Lo que más me ha cambiado es la logística para hacer mis cosas y el tiempo que me lleva todo. Por ejemplo, para ir a trabajar, antes me duchaba y me preparaba para irme. Ahora ya no puedo, la niña igual llora y tengo que cuadrar más mis tiempos para poder dejarla en la guardería y ya después viene lo mío.
Con ello viene la parte de la planificación familiar, que es parte de la conciliación en Temporing, que pude ajustar las horas para poder conseguir llegar para recogerla o llevarla. Antes hacía de 8h a 17h y ahora es de 8h a 16h. Este cambio no lo hacen en cualquier empresa.
Por otro lado, hay muchos momentos bonitos de ser madre, es algo inexplicable que no eres capaz de dimensionar hasta que no lo vives.
¿Cuál es la parte más difícil de compaginar maternidad y trabajo?
Lo más difícil es todo lo que no ves venir. No es solo organizarte, es la carga mental constante.
Hay momentos del día en los que lo notas más, sobre todo cuando tienes que estar pendiente de muchas cosas a la vez: el trabajo, si la niña está bien, si puede ponerse enferma… Esa preocupación está siempre ahí y hace que sea difícil desconectar del todo.
Antes de ser madre, ¿la realidad es como la imaginabas?
Cuando yo decidí ser madre es porque me sentía más estable laboralmente y en lo personal. Sí sabía que iba a ser algo complicado, porque todo el mundo lo dice, pero no dimensionaba realmente esa complejidad.
Al no tener la familia viviendo en España, sabía que iba a ser más complicado. Imaginaba que si me organizaba bien tendría el tiempo para ser madre y trabajar a la vez, pero nunca llegué a pensar que mentalmente es mucho más complejo de lo que te imaginas.
Me he dado cuenta de que tienes que estar abierta a imprevistos constantes, no todo es planificar. Antes de dar a luz, me había planificado para poder llevar ambas cosas con ayuda de la guardería, pero la realidad es que no todas las guarderías aceptan bebés antes de los 6 meses y aunque en ocasiones pueden hacer excepciones, también me había planeado dejarla en un horario que tampoco lo aceptan si es menor de 6 meses.
En el plano mental pensaba que estaría tranquila al dejarla en la guardería, pero en realidad siempre me preocupo por si está bien y por todo lo que se está enfermando. Mentalmente me distrae todo el tiempo.
Yo quería seguir mi vida profesional siendo madre, y al ver todo lo que se me venía encima, en plena baja laboral por maternidad llegué a tener mis dudas porque no me sentía realmente lista, ya que veía que mi bebé me necesitaba mucho. Por lo que agradezco la flexibilidad que existe en Temporing, ya que me permite atender casos de urgencia e imprevistos.
¿Qué valoras ahora en el trabajo que antes no tenías en cuenta?
La flexibilidad en cuestión de ajustar mi jornada según lo que necesito. También flexibilidad a nivel de teletrabajo con temas de urgencia que me permite estar con mi bebé cuando me necesita. El teletrabajo no es una opción que se tenga en todas las empresas. Por otro lado, antes invisibilizaba el apoyo de mi familia y ahora me doy cuenta de lo importantes que son.
¿Qué aprendizajes te deja esta etapa?
Lo mas importante es valorar tu independencia. No sé cuánto tiempo pasará para volver a tener esa independencia que tenía antes.
También aprender a confiar en las demás personas para no sentirme inquieta cuando dejo a mi hija con los demás. Con toda la información y noticias que van saliendo en cuestión de violencia relacionado con casos de bebés empiezas a dudar de todo y qué es lo mejor.
¿Qué le dirías a alguien que va a ser madre y le preocupa el trabajo?
Algo muy importante a valorar es la comunicación con tu pareja y que ambos pongáis en claro la importancia de vuestro trabajo para vosotros, así como vuestras metas profesionales. Es imprescindible asumir la responsabilidad y llegar a un acuerdo para compaginar la crianza de un bebé con ambos trabajos y que sea 50/50. Es importante para evitar conflictos en pareja.
Todavía está muy dada la tarea de que siempre somos las madres las que acudimos a urgencias e imprevistos y esto ha de ser equitativo. Es importante dejar claro esto en pareja para evitar que acabe siendo una batalla de a ver quién lo hace. Una forma sería planificando bien los horarios de ambos y ver ante una emergencia cómo se puede solucionar. Ver con qué frecuencia puede ser, qué permisos tienen por convenio, etc.
También planear la baja de maternidad y paternidad para organizarse teniendo en cuenta los festivos y pensar en cómo será todo después de la baja para intentar minimizar los imprevistos.